Mostrando entradas con la etiqueta existencialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta existencialismo. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de abril de 2010

Miguel de Unamuno


Retomo el blog poniendo alguno de los textos de don Miguel de Unamuno sobre la vida y la existencia. No creo que haga falta comentarlos, los textos hablan por sí solos.

Quiero vivir siempre, siempre, siempre y vivir yo, este pobre yo que me soy y me siento ser ahora y aqui, y por eso me tortura el problema de la duración de mi alma, de la mia propia(...).

No quiero morirme, no; no quiero ni quiero quererlo. No me someto a la razñon y me rebelo contra ella, y tiro a crear, en fuerza de fe, a mi Dios inmortalizador y a torcer con mi voluntad el curso de los astros.

Miguel de Unamuno. Del sentimiento trágico de la vida.



Ocurre con frecuencia en las conversaciones que se llega a tratar de lo que las gentes llaman filosofía, de la brevedad de la vida, de la vanidad de todo. Y entonces casi siempre se dice: lo mejor es no pensar en eso, porque no se podría vivir. Y, sin embargo, lo mejor es pensar en ello, porque solo así se puede llegar a vivir despierto, no en el sueño de la vida.
Miguel de Unamuno Diario íntimo

jueves, 11 de junio de 2009

Jugar al ajedrez con la muerte mas alla de la puerta de Tanhausen

Bueno, dado mi efusivo retorno a este blog abandonado, voy a dejar la política de lado para volver al existencialismo. Además, aprovecho para darle algo de color al blog y añadir un par de videos que vienen niquelados.

El primero es de la pelicula Blade Runner, Roy Batty, el replicante, tiene un final completamente existencialista ante el detective Rick Deckard que no puede más que asistir, mudo, ante la muerte.

El segundo pertenece a la pelicula el septimo sello, de Ingrid Bergman. En ella, un cruzado, de camino a su casa se cruza con la muerte. Para intentar burlarla, le propone una partida de ajedrez.

No creo que sea necesario hacer ningun comentario al respecto, los dos fragmentos lo dicen todo por si mismos. La muerte, la angustia, la existencia, el anhelo de vivir...



miércoles, 21 de noviembre de 2007

Los mitos

En toda cultura existen una serie de mitos que consiguen una espectacular cohesion dentro de esa sociedad. Una exhaltacion de los valores que se hacen presentes, mediante ellos en la sociedad, su forma de ver el mundo. Una forma de dar una identidad a un pueblo, mediante heroes y grandes azañas. En la mayoria de los mitos, el pueblo es personificado por un heroe, un rey, un dios... que lucha, como hace el pueblo, contra los enemigos del mismo.

Dentro de la mitologia, siento una terrible fascinacion hacia la mitologia griega, que no es, sino un conjunto de historias que relatan la tragedia de la vida. Todo heroe termina cayendo en tragedia. Cuanto mas grande haya sido, mayor es su tragedia.

Recordemos la castracion de Urano o el infeliz final de chronos, quien devoraba a sus hijos. La tragedia de Aquiles en la guerra de Troya, Sísifo y su castigo, Orfeo intentando sacar a su amada del Hades, Jason y la traicion de Medea, Teseo y su lanzamiento de disco, Belerofonte y su caida...

Siendo mortal, uno se siente a merced del capricho de los dioses. Fuerzas inescrutables que mueven el mundo con una logica (si es que la hay) que no podemos comprender, nos dan la gloria sin merecerla y nos castigan por ello con un castigo desmesuradamente desproporcionado. Y no es para menos. Los dioses se mueven, arrasandolo todo a su paso.

Y en el fondo, la vida real se asemeja a la vida de los heroes en los mitos. Fuerzas incontrolables rigen nuestros destinos. Unos destinos que han de ser tragicos, al fin y al cabo, ¿Que hay mas tragico que la muerte a la que todos estamos destinados?. Y hasta que no alcancemos nuestro tragico y final destino, estamos destinados a luchar contra el sometimiento de esas inmensas fuerzas que son el caos y el azar, valiendose ambos de la ley de la causalidad para hacer caer sobre nosotros todo tipo de desgracias, todo tipo de males. Dandonos la gloria y arrastrandonos a la tragedia con igual capricho que los dioses griegos y con la misma logica irrefutable e incomprendible.

Y es que la vida no es otra cosa que una gran tragedia, luchar para seguir viviendo y vivir para seguir luchando. La gran paradoja de la vida. El ansia de inmortalidad y el aplastante sabernos mortales. La angustia, la congoja en la garganta cuando, en un instante de lucidez, se nos presenta la muerte ante los ojos y nos paramos a pensar, en vez de distraernos con los vanales problemas de nuestras "vidas" si es que se les puede llamar asi. Cuando reconocemos en la muerte ajena la nuestra propia y se nos cae el alma a los pies. "No somos nadie" suelen decir algunos. ¡No somos nadie! No somos nada, mas bien. Sin embargo, no podemos dejar de luchar, no podemos dejar de desar seguir viviendo, seguir luchando. Igual que Sisifo no podemos dejar de empujar nuestra roca cuesta arriba, deseando llegar a la cima de la montaña.

Nos pasamos la vida queriendo ser algo, deseando cosas y cuando las tenemos, olvidamos y pasamos al siguiente deseo. Nos pasamos la vida distraidos en nuestras glorias y nuestras tragedias, en nuestros deseos y nuestras maneras de conseguirlos. Alejandonos de la consciencia de la muerte, evitando pensar en ella, evitando el sufrimiento que nos causa. Y es, quizas, ese sufrimiento, esa consciencia de la muerte, la que mas vivos nos hace sentir. Me siento vivo porque se que voy a morir y el Tabu se disuelve y la muerte da sentido a la vida, convirtiendola en vida y no en el lento paso de los segundos, cosa que paradojicamente, sucede a una velocidad de vertigo. Ayer, hoy, mañana, se funden en el tiempo, pero la muerte siempre permanece.

La tragedia, la muerte. La gloria, la vida. Se funden irremediablemente en paradoja. No hay heroe sin gloria ni gloria sin final tragico. Eso nos enseñan los mitos griegos. No hay hombre sin vida y no hay vida que no termine con la muerte. Lo cuan los lleva irremediablemente a formularnos una pregunta. Si hemos olvidado la muerte, si la dejamos apartada en un rincon, si evitamos aquello que hace que la vida sea vida ¿Acaso no vivimos muertos? Si es la muerte la que da sentido a la vida y nos hemos desecho de ella ¿Que sentido tiene nuestra vida?

Aquel que se engaña apartando a la muerte de su vida no estara muerto, al menos por algun tiempo, pero tampoco podra sentirse vivo. Ni muerto ni vivo. Eso es en lo que nos hemos convertido al olvidar los mitos.